El parquet ofrece un acabado limpio, cálido y elegante. Se pueden colocar encima de otros suelos, sin necesidad de quitarlos. Es imprescindible que el suelo esté correctamente nivelado. En caso de no estarlo se debe aplicar pasta niveladora. Algunos suelo de madera se instalan sobre rastreles y para otros se usan adhesivos o clavos. En el hueco que queda entre los rastreles podremos colocar aislamiento acústico y térmico. Los sistemas sobre rastreles nos dan la posibilidad de realizar una instalación de calefacción por suelo radiante, siempre y cuando nuestro parquet sea apto para este tipo de calefacciones, emplearemos aluminio o polipropileno metalizado que ayudarán a la propagación del calor.

 

Parquet Flotante

El parquet flotante se caracteriza por tener las láminas unidas entre sí, con un sistema de machihembrado perimetral o un sistema de click que se caracteriza por su instalación limpia y fácil. Este tipo de parquet suele estar construido por una capa base de madera de unos 2 a 3 milímetros de grosor, la capa intermedia, hecha con un enlistonado de madera,
y la capa noble, que es de entre 2 y 6 milímetros (aunque usualmente se hace de 3.4milimetros). Esta es la capa que queda visible, y la que se irá reduciendo al ser pulida, esta capa suele estar hecha de roble, merbaru, haya, arce, jatoba, iroko entre otra gran variedad de maderas.

Suelo Laminado

El suelo laminado es un suelo hecho por láminas pequeñas, de entre 0.7 y 1.2 centímetros de grueso, 13 de ancho y 130 centímetros de largo. Es un suelo de fibra de densidad media comprimida a alta presión y temperatura, en la que se encola un papel que imita el parquet y otra capa de resina, para aumentar su resistencia.

Parquet Encolado

El parquet encolado consiste en tablillas de madera maciza que se encolan a la solera. Dicha tablilla viene sin tratar y se pule y barniza en la propia instalación una vez la cola ha secado y las tablillas están correctamente instaladas. Este tipo de parquet permite más pulidos que el parquet flotante, siendo de entre 10 y 15 milímetros.

Tarima maciza

La tarima maciza se caracteriza por tener un grueso de entre 18 y 22 milímetros, puesta sobre rastreles fijados al suelo o flotantes. Este tipo de parquet suele tener tamaños muy grandes, llegando a los 3 metros de largo, y también suele realizarse el acabado en la propia instalación. Su gran grueso y el hecho de que esté hecha de madera maciza mecanizada, la convierte en el tipo de suelo de madera más duradero de todos.